En esa época vivía en Veracruz. No imaginaba que podría estar embarazada: no tuve síntomas y mi pareja y yo siempre nos cuidábamos. Pensé que el retraso era debido al estrés que estaba pasando en el trabajo.

Me sentí en conflicto porque no quería ser madre en ese momento. Empecé a plantearme qué tendría que hacer y cómo decirle a mi familia. En cuanto confirmé el embarazo, sentí que todo se derrumbaba.

DECISIÓN RESPONSABLE

Decidí ir a la CDMX, donde la interrupción es legal, pero no sabía si se necesitaba cita o algo más. Una prima vivía allá y me acompañó a la clínica. El procedimiento fue sencillo y me sentí segura. 

Lo pensé mucho y sé que fue la mejor decisión, por eso no me arrepiento. He platicado mi experiencia con mis amigas y llegamos a la conclusión de que podemos decidir lo que es mejor para cada una y estar acompañadas nos da más tranquilidad.

DECISIÓN RESPONSABLE

En esa época vivía en Veracruz. No imaginaba que podría estar embarazada: no tuve síntomas y mi pareja y yo siempre nos cuidábamos. Pensé que el retraso era debido al estrés que estaba pasando en el trabajo.

Me sentí en conflicto porque no quería ser madre en ese momento. Empecé a plantearme qué tendría que hacer y cómo decirle a mi familia. En cuanto confirmé el embarazo, sentí que todo se derrumbaba.

Lo pensé mucho y sé que fue la mejor decisión, por eso no me arrepiento. He platicado mi experiencia con mis amigas y llegamos a la conclusión de que podemos decidir lo que es mejor para cada una y estar acompañadas nos da más tranquilidad.

Decidí ir a la CDMX, donde la interrupción es legal, pero no sabía si se necesitaba cita o algo más. Una prima vivía allá y me acompañó a la clínica. El procedimiento fue sencillo y me sentí segura.

DECISIÓN RESPONSABLE

En esa época vivía en Veracruz. No imaginaba que podría estar embarazada: no tuve síntomas y mi pareja y yo siempre nos cuidábamos. Pensé que el retraso era debido al estrés que estaba pasando en el trabajo.

Me sentí en conflicto porque no quería ser madre en ese momento. Empecé a plantearme qué tendría que hacer y cómo decirle a mi familia. En cuanto confirmé el embarazo, sentí que todo se derrumbaba.

Lo pensé mucho y sé que fue la mejor decisión, por eso no me arrepiento. He platicado mi experiencia con mis amigas y llegamos a la conclusión de que podemos decidir lo que es mejor para cada una y estar acompañadas nos da más tranquilidad.

Decidí ir a la CDMX, donde la interrupción es legal, pero no sabía si se necesitaba cita o algo más. Una prima vivía allá y me acompañó a la clínica. El procedimiento fue sencillo y me sentí segura.